La pandemia del silencio
- Júlia S.M.
- 6 jun 2021
- 4 Min. de lectura
La Organización Mundial de la Salud pide acabar con el mutismo en los medios y algunas asociaciones, fuera del área de los servicios públicos, marcan unas pautas para ello
El siglo XVII se tiñó, junto con el arte, de tristeza, pesimismo y mucha amargura. No sorprende cuando se dice que durante el romanticismo tuvieron lugar múltiples suicidios colectivos. Varios siglos después la gente sigue suicidándose y las cifras son realmente preocupantes, en cambio, no se dice nada. Esta causa de mortalidad se ha invisibilizado. Entonces, ¿se hace bien no hablando de un problema de salud mental siendo uno de las principales causas de muerte? ¿Impide el silencio que se tomen medidas en contra? ¿Cómo deben actuar los medios?
Los suicidios se colocan entre las principales causas de muerte en España durante los últimos años, según el Instituto Nacional de Estadística (INE). En los cinco primeros meses del 2020 se alcanzaron tasas de hasta 1.343 suicidios. Pese a las cifras que se conocen, no se oye ni se ve nada en los medios. Algunos expertos creen que no hay que invisibilizar el problema, ya que ello impide el acceso a la ayuda o al conocimiento del problema.
A lo largo de la historia de los medios de comunicación el suicidio ha sido un tema vetado. Y es que se ha temido desde siempre que se repita lo que sucedió en el siglo XVII, que un suicidio atraiga a otros. Produciendo el efecto llamada. Sin embargo, pese a no hablar de ello el suicidio ha sido una de las principales causas de muerte externa durante muchos años y eso ha alertado a los expertos, pues si no hablando del tema no se ha conseguido nada, quizá sea momento de replantearse el silencio absoluto de los medios. La Organización Mundial de la Salud (OMS) pidió a los medios, por primera vez en 2002, romper con el mutismo, potenciando lo que se conoce como el Efecto Papageno (el cambio de pensamiento de una persona con idea de suicidarse, al ser informada).
Algunas corporaciones mediáticas incluyen algunas de las pautas recomendadas por la OMS en sus manuales de estilo. Ahora bien, en El Manual de Estilo de RTVE (2010) lo primero que se encuentra al respecto es: “Como pauta genérica, deben evitarse las informaciones e imágenes referidas a suicidios y autolesiones de gravedad y, más aún, cuando sus protagonistas sean niños o adolescentes.” Lo que demuestra la débil uniformidad que hay al respecto.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) pidió a los medios, por primera vez en 2002, romper con el mutismo
La OMS no solo hizo recomendaciones para los medios de comunicación, también hay recomendaciones enfocadas a docentes, personal sanitario, de centros penitenciarios, de los servicios de emergencias, etc. Por lo que respecta a las recomendaciones para los medios de comunicación, algunas agrupaciones como Després del Suïcidi — Associació de Supervivents, Red de Colegios Profesionales de Periodistas o el Cuerpo Nacional de Policía, entre otras, han recogido las recomendaciones creando el ‘Decálogo de recomendaciones para los y las profesionales de los medios de comunicación al informar sobre el suicidio’:

¿Es suficiente con que los medios de comunicación empiecen a informar sobre los suicidios y a aportar formas de pedir ayuda?
El presidente de la Asociación Española de Neuropsiquiatría (AEN), Mikel Munarriz Ferrandis, señala: “Un problema complejo no requiere soluciones simples”. Según él, proveer a la ciudadanía de información puede influir de manera positiva, sin embargo, lo que realmente puede ayudar a personas con conductas suicidas es la suma de muchas cosas pequeñas llevadas a cabo como sociedad y, sobre todo, el acompañamiento, ya sea más o menos profesional. Y es que “prevenir el suicidio es promover vidas que valga la pena ser vividas”, como comenta el psiquiatra Munarriz y eso, “no se le puede exigir únicamente al personal sanitario”. Sin embargo, es fiel creyente de que debe haber alguna manera en que los medios de comunicación puedan aportar su granito de arena sin caer en banalizaciones ni errores que lleguen a ser irreversibles.
“Lo que realmente puede ayudar es la suma de muchas cosas pequeñas llevadas a cabo como sociedad”, manifiesta el psiquiatra Munarriz
Errores comunes en los medios de comunicación.
Si tenemos en cuenta algunos de los principales errores que se cometen en los medios de comunicación a la hora de informar sobre los suicidios, el Vicepresidente y Coordinador de los grupos de apoyo de Després del Suïcidi — Associació de Supervivents (DSAS), Carles Alastuey, destaca el relacionar un hecho puntual y temporal como causa del suicidio, “la mort per suïcidi és una mort multifactorial” manifiesta. Con esto quiere decir que un suicidio no lo provoca un único hecho, sino “la suma de moltes preocupacions i angoixes, és una motxilla molt gruixuda”. Otro error que destaca Alastuey es publicar un suicidio como un suceso o una anécdota “és molt important que parlem assumint que es tracta d’un tema de salut” manifiesta.
Al observar las acciones llevadas a cabo desde la ente público para prevenir los suicidios sorprende la carencia de un teléfono público al que acudir o la información disponible por su parte. En contraposición encontramos organizaciones gratuitas como Teléfono de Esperanza, Psicólogas y Psicólogos Sin Fronteras y aplicaciones como Más Camino, que ofrecen un servicio de acompañamiento a quienes han sufrido una pérdida, supervivientes, o a quienes han tenido o tienen peligro de suicidio. Sin embargo, tal y como señala el director de AEN, la existencia de este tipo de organizaciones sin ánimo de lucro, pese a agradecer su existencia, en realidad lo que hacen es poner parches a un problema que debería estar cubierto por la Seguridad Social y son altos indicadores de que algo va mal. Otro ejemplo es la falta de un plan de prevención contra el suicidio a nivel nacional, aunque existe uno llevado a cabo por la Generalitat Valenciana.
Carles Alastuey, Vicepresidente y Coordinador de DSAS, destaca un error común en los medios, relacionar un hecho puntual como causa del suicidio
Ahora bien, la información, está muy escondida al no aparecer en los diversos soportes de los medios de comunicación. Carles Alastuey revela que los supervivientes llegan a DSAS gracias a sus diversos perfiles en las redes sociales, a las instituciones y entidades que dirigen a las personas hasta ellos, al boca a boca y a su página web.
Ambos expertos coinciden en que, a pesar de los motivos, este parece un momento de cambio positivo por lo que refiere al estigma que envuelve los problemas de salud mental.

Després del Suïcidi - Associació de Supervivents (DSAS)

Asociación Española de Neuropsiquiatría

Teléfono de Esperanza


Gràcies per parlar sobre un tema tan important i delicat com ho és el suïcidi, tot i que passe desapercebut constantment.
Eres gran, amiga! 💜
Enhorabona!
Súper necessari, gràcies per donar-li la visibilitat que li toca. 👏🏻👏🏻👏🏻